Prólogos y comentarios
A mí me parece que la esencia del libro del Dr. Pablo R. Koval es la visión moderna de la Terapia Neural pero conservándose tal como ha sido siempre: desconocida en su accionar íntimo, demostrando que no podemos acceder al conocimiento del mundo en su esencia. Otra cosa importante es que por primera vez se publica una aproximación en castellano a la Terapia Neural recopilando los avances en la ciencia y la técnica modernas.
Yo creo que la Terapia Neural se sigue haciendo con la historia de vida de los enfermos, mirándolos a los ojos, pensando con el corazón y sintiendo con el cerebro y con toda la vida.
La ortodoxia médica necesita renovarse y aceptar la existencia de otras racionalidades, y de otras posibilidades, sin caer en el error de ignorarlas o de pretender ponerlas bajo su control. De todos modos, aún si las diferentes racionalidades se unieran, la realidad de la vida seguirá en el misterio.
Las raíces más profundas de la Terapia Neural se encuentran, como bien lo remarca Pablo Koval, en el nervismo de la escuela de fisiología rusa. Llegan estos estudios, experimentos y conocimientos hasta A.D. Speransky pasando por I. Pavlov, que demuestran claramente que, en verdad, si se quiere llegar a las causas verdaderas de las enfermedades se debe tener muy en cuenta no sólo la relación del sistema nervioso con las células y tejidos del organismo, sino también su función como canal de comunicación y control entre el organismo y su entorno vital y cósmico.
Desde esta visión, la enfermedad no aparece como una desviación o anormalidad sino como una manera singular de adaptación auto-eko-organizativa. Esto es aplicable no sólo a los seres humanos sino a todo lo viviente.
La Terapia Neural nos muestra no sólo que otros mundos son posibles sino que están con nosotros, en nuestros corazones, en todas nuestras células, en nuestras memorias y pensamientos y que lo único que nos falta es quitarnos las vendas, los prejuicios y los vicios que no nos los dejan ver.
“No se cree porque se ve, se ve porque se cree. Luego, para cambiar lo que se ve, hay que cambiar lo que se cree.”
Gracias, Pablo, por compartir tus esperanzas y tus sueños.
In 1935, a book challenging the existing understanding of disease appeared out of the Soviet Union. The book, “A basis for the theory of medicine” by A.D. Speransky (a student of Pavlov), postulated that all disease begins with “irritation” of the nervous system. The nervous system then determines how the body will respond, how it defends itself, or whether (and how) a disease will develop. In other words, diseases of all kinds are under the control of the nervous system.
Five years later (in 1940) came another (generally unrecognized) milestone in medical history, the discovery of the “interference field” by Ferdinand Huneke, a German physician-dentist. An interference field is a focus (e.g. a scar, a tooth or an autonomic ganglion) that is causally related to a clinical problem (e.g. a pain) somewhere else in the body. An even more amazing part of this discovery was finding that the clinical problem can be helped or even eliminated by injections of procaine or lidocaine into the interference field.
The book that you are about to read builds upon both of these discoveries, but it also gathers in modern ideas that open our eyes to new possibilities not only in Neural Therapy, but also in general medicine. Dr. Koval is not the first to recognize the importance of Speransky’s work in the practice of Neural Therapy. However he has brought this recognition one step further by articulating clearly one of Speransky’s most important discoveries, i.e. that the body “makes” a disease.
Another achievement of this book is its introduction of modern concepts of complex systems into the world of medicine. This is long overdue, not just for Neural Therapy, but also for Classical Medicine which seems to be languishing in outmoded understandings of the nature of illness.
Dr. Koval takes the reader through a very readable outline of “self-organization”, “autopoiesis”, “dissipative structures”, the balance between negative and positive feedback loops, chaos theory and many other aspects of dynamic systems. These are big ideas, but time is taken to explain how they have practical application.
The first half of the book (on complex systems) is a fascinating read for any educated layperson. The second half is for the clinician. It breaks new ground by applying these big ideas to the everyday practice of Neural Therapy in a practical way. It is a must-read for any practitioner of Neural Therapy, whether novice or experienced.
This book should be an encouragement and an inspiration to all neural therapists. It should also be (like Speransky’s “A basis for the theory of medicine”) a challenge to the rest of the profession to rethink its understanding of the nature of disease.
— Robert Kidd MD, CM
Las notas que transcribo a continuación son el resultado de muchos años de trabajo. Con ellas intento trasmitir todo lo aprendido en los miles de viajes compartidos con aquellas personas que acudieron a pedir ayuda y con quienes he intentado llegar a buen puerto. Fueron viajes de aprendizaje mutuo, tanto para el enfermo como para mí, persona y médico.
En mi primer libro, de 2011, “Medicina para el ser Singular con Dolor Persistente u Otros Problemas Complejos. Fundamentos para la Terapia Neural Moderna.” he intentado demostrar a través del aporte del conocimiento de otras ramas del saber (no médico) y mediante la demostración empírica con mi trabajo clínico, la validez de la Terapia Neural como medicina no impositiva.
En éste, de 2016, “Cuadernos de Terapia Neural. Fundamentos, Filosofía y Praxis”, introduzco observaciones que considero fundamentales para el buen ejercicio de esta medicina que incluye romper con lo aprendido en la universidad y reaprender, desde una perspectiva humana y ecológica, la realidad de la vida y las profundidades de la salud y de la enfermedad. Incluyo una teoría sobre la génesis y el mantenimiento del dolor persistente que he tenido oportunidad de comprobar empíricamente en cientos de pacientes; algunos cambios conceptuales en lo que enseñan los libros de texto clásicos de Terapia Neural, y algunas técnicas modificadas para el acceso a diferentes áreas del cuerpo.
Me ha resultado imposible separar los fundamentos, los aspectos filosóficos y la praxis de lo que es la Terapia Neural. Es que la Terapia Neural es una unidad indivisible. Por lo tanto las notas no siguen un orden demasiado estricto. Todo está relacionado entre sí y en diferentes oportunidades he repetido conceptos pero desde distintos ángulos. El objetivo es que el lector pueda acceder a un panorama completo, pero para eso deberá leer la totalidad del libro. Son en total 174 notas interrelacionadas, intervinculadas.
Amo a la Terapia Neural por su carácter libertario pues, en lugar de imponer un camino, le da al organismo la libertad de elegir el propio. La persona tratada recupera su condición esencial, es ella misma, sin la influencia de efectos farmacológicos extraños y esto, según mi visión, se debe, en gran medida, a que el estímulo neuralterapéutico facilita, a través de la comunicación orgánica interna, el restablecimiento de circuitos de autoorganización biológicamente económicos y en consecuencia la recuperación de funciones neurales naturales alteradas o perdidas.
Al cambiar la forma de comprender la salud y la enfermedad puede entenderse también que, para poder ayudar al enfermo, haber visto antes tal enfermedad o no, no hace ninguna diferencia. Para el médico bien formado, que conoce las señales y los síntomas del ser, las diferentes enfermedades catalogadas por la Medicina Clásica no son más que un cambio en la combinación de esos signos y síntomas, en su modo, en su representación.
A modo de cierre publico el escrito de Sandra Payán Gómez, que con su ímpetu lleva a la Terapia Neural a su máxima expresión. Es un deseo de ella que comparto. Algún día será así.
— Dr. Pablo R. Koval
Sobre el libro Cuadernos de Terapia Neural. Fundamentos, Filosofía y Praxis.
Hola Pablo. Reciba un cordial abrazo. Hermano, acabo de hojear detenidamente el libro y la verdad me he quedado sin palabras por el tamaño del mismo, más que por su extensión, por su contenido y los campos que cubre.
Algo así hacía falta. De mi parte y de los que tenemos la concepción latinoamericana de la Terapia Neural: GRACIAS.
Es un libro para leer lenta y reflexivamente, que necesariamente me servirá de referencia en futuros artículos (por supuesto con la debida cita).
Como es de esperarse de la diversidad humana, hay temas con los que siempre hemos diferido, pero son su particular manera de ver y entender, lo cual para mí es muy respetable y responde a la propia manera de auto-eco-organizarse su mente como representación de lo que somos los hombres-mujeres… singularidades.
Un caluroso abrazo. ¡En Bogotá nos vemos!
— Heberth García Rincón